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viernes, 19 de agosto de 2022

Ría de Ribadeo - Aves en verano

 


O verano non é a mellor época para a observación de aves na ría. Pero aínda así, sempre hai cousas que ver. Traio hoxe unhas observacións realizadas o pasado día 4 de agosto. O máis destacado era a presenza de catorce cullereiros (Platalea leucorodia). Non é habitual velos na ría nestas datas, pero tampouco é a primeira vez.


Tamén me chamou a atención esta gaivota morta nos penedos de Salías. Poden ser moitas as causas da súa morte, pero pareceume raro que morrera aí. Non me extranaría nada que fora a causa da gripe aviar, que está xa moi estendida entre moitas poboacións de aves.




Continuando coas especies observadas, aquí van algunhas cifras:

Lavanco / Anas platyrynchos / Ánade real -  +200

Mazarico real / Numenius arquata / Zarapito real - 80

Garza real / Ardea cinerea / Garza real -20

Garzota / Egretta garzetta / Garceta común - 14

Corvo mariño / Phalacrocorax carbo / Cormorán grande - 10

Gaivota patiamarela / Larus michaellis / Gaviota patiamarilla - x

Gaivota escura / Larus fuscus / Gaviota sombría - x

Gaivota chorona / Chroicocephalus ridibundus / Gaviota reidora - x


Mencionar tamén que este día non estaba aínda a querida Panchita. Por moito que busquei, non a vin por ningún lado. Pero só uns días máis tarde, o 8 de agosto, viuna Carlos Sanjurjo. Así que tras superar unha nova tempada de cría, coas súas correspondentes viaxes de ida e volta, terémola na Ría de Ribadeo por decimosegundo ano consecutivo. Xa se nos vai facendo maior... 

Panchita. Foto de arquivo


Saudos e ata a próxima.

Imaxes e texto baixo licenza Creative Commons

Enrique Sampedro Miranda

Blog Ría de Ribadeo: www.riaderibadeo.com

martes, 19 de julio de 2022

Salinas de Calpe y Peñón de Ifach (Parte II)


Voy con la segunda parte de mi visita a estos espacios naturales de Calpe, ésta centrada en las salinas. Al contrario de lo que comentaba para la subida al Peñón de Ifach (ver Parte I), la visita a las Salinas de Calpe es totalmente accesible para cualquier persona. Incluso para personas con silla de ruedas o con carritos de bebé, ya que una parte de la laguna da a una avenida con un paseo peatonal, desde donde se puede observar perfectamente todo el humedal. Además, las aves están acostumbradas al paso de la gente, así que no se asustan con facilidad. Por el lado opuesto hay un paseo más natural, pero también sin ninguna dificultad, que se adentra en una zona con vegetación mejor conservada, y en donde existen un par de zonas habilitadas para la perfecta observación de aves. Aquí es por donde estuvimos nosotros, aprovechando la estupenda luz del atardecer. En esta ocasión hablo en plural, ya que si al peñón subí yo sólo por las razones ya comentadas en la anterior entrada, la visita a las salinas la hicimos en familia.



Lo más abundante y llamativo de las salinas son sin lugar a dudas los flamencos. Sara tenía muchísimas ganas de verlos, así que la visita no la defraudó. Había muchos, y estaban muy cerca, por lo que además de observarlos detenidamente, a simple vista y con los prismáticos, les sacó también varias fotos. Lo de manejar la cámara le gusta mucho, igual que lo de usar los prismáticos y el telescopio. No sé quién de quién habrá aprendido estas cosas...

 





Además de flamencos, en las salinas había tarro blanco (4), azulones, cigüeñuelas, avocetas (2), gaviotas reidoras y gaviotas patiamarillas. 





Aprovecho también para comentar, ya que no lo hice en la anterior entrada, que en la subida al Peñón de Ifach disfruté de lo lindo observando una colonia de vencejo real establecida en la pared de la cara norte (justamente la que se ve desde las salinas).

 

Cierro aquí el relato de mi visita a estos dos lugares que me dejaron muy buen sabor de boca.

Saludos y hasta la próxima.

 



Imágenes y texto bajo licencia Creative Commons

Enrique Sampedro Miranda

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domingo, 17 de julio de 2022

Salinas de Calpe y Peñón de Ifach (Parte I)

Traigo al blog unas notas y fotos de mi visita a las Salinas de Calpe y la subida al icónico Peñón de Ifach. Unos lugares sorprendentes, que a pesar del desarrollo urbanístico sin control que sufrió esta turística localidad alicantina, han sabido mantener a salvo como dos espacios naturales únicos.

 


Dividiré el relato en dos partes, para no hacerlo muy pesado. Y comiezo contándoos la subida al Peñón de Ifach, espacio completamente protegido y declarado parque natural. Esta mole calcárea de 332 m. de altura es sin lugar a dudas el símbolo de Calpe, ya que estés donde estés, su presencia lo domina todo.

Vista de Calpe y el Peñón de Ifach desde el Morro de Toix

 

Para poder subir tuve que solicitar autorización con antelación, ya que el acceso está limitado a sólo 300 personas al día. Medida que por cierto me parece acertadísima, y que cada vez es más común en muchos espacios naturales. Decidí madrugar para no pasar mucho calor en la subida, lo que me permitió comenzar el día con un precioso amanecer sobre el cercano Cap D'Or (o Cabo Moraira). Y luego un agradable paseo por la playa de la Fossa, sin perder de vista en ningún momento mi objetivo, la cumbre del Peñón.






 

Como había leído en varios sitios, la ruta se puede dividir en dos tramos. Una primera parte, sin mayor dificultad que la pendiente, con un camino empedrado y muy seguro, que nos lleva hasta el Centro de Interpretación. Son apenas 15 minutos, y hasta aquí puede subir cualquier persona sin problema, incluídos niños. Eso sí, con la pertinente autorización, porque ya al iniciar la subida hay un primer control de los guardas del Parque.




 

Desde el Centro de Interpretación comienza la parte más larga y complicada de la ruta, conocida como Ruta Roja. Un segundo control de los guardas del Parque junto con unos tornos se encargan de controlar el acceso. El camino hasta la cumbre tiene cierta dificultad, sobre todo en algunos tramos, asegurados con cadenas y cuerdas para poder agarrarse y no resbalar. Debido a su peligrosidad, la normativa del Parque prohíbe la subida (y por tanto la reserva) a los menores de 18 años. A parte de esto, mi recomendación es no subir si no se tiene una mínima forma física y algo de experiencia en la montaña. Así como nada de vértigo, por supuesto. Y algo tan obvio como llevar una ropa cómoda y calzado adecuado, ya que en determinadas zonas hay que ir por rocas que son bastante resbaladizas.

Vistas superado del Centro de Interpretación, que se ve en la ladera, más abajo.



 

Pasado el Centro de Interpretación todavía hay una zona de sendero cómodo, aunque enseguida llegaremos a la parte complicada. Lo primero que nos encontramos es un tunel excavado en la roca que atraviesa la pared calcárea por uno de sus puntos más estrechos. Esto nos permitirá continuar con la ascensión ya por la cara sur del Peñón, puesto que ascender por la cara norte sólo sería posible haciendo escalada. Decir que el tunel es bastante resbaladizo, pero no tiene complicación si se lleva calzado adecuado, ya que además está equipado con cadenas en las paredes a modo de barandillas para poder agarrarse. Tampoco se necesita luz artificial, si bien en la parte central perdemos cierta visibilidad del suelo.



 

Atravesado el túnel, y por tanto ya por la cara sur, un precioso tramo de camino tallado en la roca nos va subiendo poco a poco. 





 

Más adelante comienza la pendiente más acusada, con algunos tramos en zigzag, otros de roca en los que hay que agarrarse bien, e incluso alguna zona de trepada. Si vas con un buen calzado, como decía, y no tienes vértigo, es una ruta para disfrutar de la subida, y de las bonitas vistas que hay desde cualquier punto.




 

Tras el ascenso, la recompensa final de la espectacular vista desde la cumbre del Peñón de Ifach. Una panorámica completa de Calpe, con el paseo marítimo y playa de la Fossa a nuestra derecha (Norte), las Salinas de calpe en el centro, y el puerto deportivo y playa de Arenal-Bol a la izquierda (Oeste).


 


Para finalizar, comentar que la subida a mí me llevó en torno a una hora. Había leído comentarios que me hacían pensar que podía llevar más tiempo. Aunque todo dependerá del ritmo de cada uno, las paradas que se hagan, etc. La bajada, que también hay que hacer con cuidado, lleva algo menos, lógicamente.

Dejo para la siguiente entrada el relato de la visita a las Salinas.

(ver Parte II).

Saludos y hasta la próxima.


 

Imágenes y texto bajo licencia Creative Commons

Enrique Sampedro Miranda

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