Por fin, hemos podido completar la ruta en familia a la Laguna Grade de Gredos. Hace dos años hicimos un primer intento, pero una inesperada nevada nos hizo tener que darnos la vuelta (ver entrada). Aunque esta vez, las condiciones climatológicas fueron muy distintas, y conseguimos nuestro objetivo.
La ruta desde la Plataforma de Gredos a la Laguna Grande es quizás una de las rutas más emblemáticas por la alta montaña en España. Y es que poder contemplar el espectacular paisaje del Circo Glaciar de Gredos es motivo más que suficiente para que esta ruta sea tan demandada. Además, el hecho de no ser una ruta especialmente exigente (digamos que para un nivel medio), la hace tan concurrida. Sobre todo en épocas de vacaciones o puentes.
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| Las indicaciones de tiempos de este plano, son sólo orientativas. Dependiendo de las condiciones meteorológicas, las paradas, etc., estos tiempos pueden alargarse bastante más. |
Nosotros elegimos un día que no era de los de alta afluencia, así que tuvimos muchos tramos en donde íbamos solos, y teníamos la tranquilidad necesaria para disfrutar del paisaje y de la montaña en estado puro.
La ruta se inicia, como decía, en el aparcamiento de la Plataforma. Cuando yo fui allí por primera vez (hace muchos, muchos años... ja, ja, ja), el acceso era libre. Pero hoy en día, como en tantos otros espacios naturales, y ante la gran afluencia de gente a estos sitios, se ha regulado el acceso. Unos 5 km antes de la Plataforma, un garita con barreras, como si de una autopista de peaje se tratase, te abre el paso previo pago, siempre y cuando el aparcamiento no esté lleno.
Y desde aquí comienza la ruta. Lo hace de una forma bastante fuerte, puesto que las primeras rampas son de las más empinadas. Así hasta llegar al Prado de las Pozas, una llanura alpina cruzada por el riachuelo del mismo nombre, y que sirve de descanso antes de emprender el siguiente tramo duro de la ruta.
Para poder reponer agua en la cantimplora y fuerzas en las piernas, podemos aprovechar la Fuente de los Cavadores, al poco de iniciar este segundo tramo duro. Se trata de la subida de Los Barrerones, que nos llevará hasta el punto más alto de nuestra ruta, a unos 2.170 m de altitud. Aquí está el mirador con el mismo nombre, con unas espectaculares vistas al Circo Glaciar y a la Laguna Grande.
Y con suerte, como la que tuvimos nosotros, podremos observar al animal más emblemático de Gredos, como es la cabra montés (Capra pyrenaica). Aunque a decir verdad, no hace falta tener tanta suerte, porque estos animales salvajes están ya tan acostumbrados al continuo paso de senderistas y montañeros, que lejos de huir, se acercan a ver si pueden sacar algún beneficio en forma de aperitivo. Cosa que por lo que se ve, es muy habitual.
Desde aquí la ruta comienza a descender, por un paisaje ahora mucho más rocoso, rodeados de impresionantes moles graníticas y restos de la actividad glaciar por todas partes. La propia Laguna Grande es una reliquia del antiguo glaciar, como sabréis.
Para los que nunca han estado, permitidme que haga un poquito de zoom a la foto anterior, y rodeo en rojo el famoso refugio de montaña de Gredos (antiguo Refugio Elola). Es una edificación de dos plantas, que permite hacerse una mejor idea de la altura de las cumbres que forman el Circo de Gredos.
Además de la laguna, se aprecian otras formaciones y marcas propias de la actividad glaciar: bloques erráticos, morrenas, estrías, valles en U, rocas aborregadas... Aquí un buen ejemplo de estas últimas, con grandes lanchas pulidas y redondeadas por el peso de la enorme masa de hielo. Esa textura lisa y limada en el granito no la produce el agua de lluvia ni el viento; es el resultado directo del enorme peso y fricción de la lengua del glaciar que bajaba del Almanzor, desgastando la roca madre a su paso.
Y otro tipo de marca glaciar muy abundante, las estrías. Se forman cuando la masa de hielo se desplaza ladera abajo por gravedad. En su base, lleva atrapados bloques de piedra, rocas y fragmentos angulosos muy duros (derrubios). El peso descomunal del glaciar presiona estas piedras atrapadas contra el suelo rocoso. Al avanzar el hielo, las piedras actúan como auténticos cinceles, rayando y arañando la roca madre a lo largo de su camino.
Y para seguir con estos breves apuntes geológicos, dejo aquí otra foto que muestra también una característica típica de Gredos. Por muchas partes podemos ver rocas como esta, cubiertas de un intenso color rojizo claramente provocado por oxidación. Son bloques ricos en minerales ferromagnesianos. Al quedar expuestos a la intemperie (agua, nieve y oxígeno), el hierro atrapado en la estructura del granito se libera y se oxida. Así que lo que se ve en su superficie es, literalmente, un "óxido" natural que actúa como un tinte denso.
Pero volvamos al paisaje, porque sin duda es lo más impresionante de Gredos. Llegamos ya a nuestro objetivo, la Laguna Grande. Desde aquí tenemos una hermosa perspectiva de las grandes cumbres como el Pico Almanzor (2.591 m) o La Galana (2.572 m). Y de otras peculiares formaciones rocosas como Los Tres Hermanitos, el Cuchillar de las Navajas, Los Galayos...
Como podéis ver, el día era espectacular, así que aprovechamos el buen tiempo para comer y descansar tranquilamente (¡en manga corta!) al pie de la laguna, contemplando los picos y el famoso refugio de montaña de Gredos al otro lado. Cómo no, también hubo tiempo para practicar un poquito trepando entre las rocas.
La vuelta es por el mismo camino, pero a la inversa, obviamente. Así que mi relato de la ruta termina aquí. Muy feliz de haber podido volver a este precioso lugar en familia.
Saludos y hasta la próxima.
Imágenes y texto bajo licencia Creative Commons
Enrique Sampedro Miranda
Blog Ría de Ribadeo: www.riaderibadeo.com






















